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El matagallo

Perteneciente a la familia de las Labiadas, el matagallo (Phlomis purpurea L. subsp. almeriensis) es una planta subarbustiva de ramificación abierta con tallos lanudos de hasta 1,5 m de altura. Sus hojas son opuestas, oblongo-lanceoladas de 2 a 5 cm de largas, de color claro y también lanudas. Sus flores tienen la corola bilabiada, de color rosa, púrpura y algunas veces blanquecina y distribuidas en pisos a diferentes alturas del tallo (verticilos) en las axilas de las hojas. La subespecie almeriensis tiene cubiertas sus hojas por indumento (pequeños pelos) muy densos y de forma estrellada y con hojas más pequeñas de base no truncada. Se puede observar durante todo el año y es posible verla en floración desde finales de febrero hasta ya bien entrado el verano.
DISTRIBUCIÓN: En el mundo vive exclusivamente en el sudeste peninsular, casi solo en las provincias de Almería y Murcia.
ECOLOGÍA: Esta planta forma parte de los palmitares, matorrales abiertos y laderas pedregosas en las zonas cálidas, semiáridas y secas. Conforme ascendemos en altura disminuye su presencia. Vive en suelos calizos, pizarras y materiales volcánicos.
HISTORIA Y USOS: El matagallo era y es una de las plantas más reconocidas en el mundo de las plantas con múltiples propiedades. Los griegos en la antigüedad ya la usaban y
Foto: Matagallo, © JB

tenían conocimiento de sus propiedades, de ahí el nombre de su género de origen griego phlomis derivado de phlox, “llama”, ya que con sus hojas enrolladas hacían las mechas para los candiles de aceite.

Al igual que otras plantas pelosas como la olivarda (Dittrichia viscosa) o la estepa blanca (Cistus albidus), se usaba como estropajo para lavar y sacar la “roña” de la piel. Las hojas se usaban como sustituto del tabaco y las flores, ricas en miel, se chupaban como golosina por lo que también se le llama “chupadera” o “melera”. Entre otras propiedades curativas se le atribuye la de antihemorroidal, astringente y muy diurética. El matagallo se incluye en una conocida receta local de jarabe contra el resfriado y la tos que se elabora principalmente con higos secos, malvavisco (Lavatera maritima), algarrobas, cáscaras de almendras, flor de olivo y camisa de culebra. Se usa como pasto y combustible, aspecto importante ya que hay que hacer un uso racional y sostenible para no erradicar sus poblaciones naturales. Es una planta bonita como ornamental y en el Jardín Botánico “El Albardinal” podréis verla en el sector de matorrales de matagallo, junto con estepa blanca (Cistus albidus), coronilla (Coronilla juncea), romero,... y otras plantas típicas de nuestros matorrales semiáridos.

Jardín Botánico “El Albardinal”